Activos y pasivos: cómo incluir su coche
Un coche que vale 18.000 € se anota entre sus activos. Si aún debe 10.000 € del préstamo, ese saldo se anota entre sus pasivos. Juntos, el coche y su préstamo aportan 8.000 € a su patrimonio neto.
Un activo es algo que usted posee y que tiene valor; un pasivo es una cantidad que usted debe. Si resta sus deudas del valor de sus activos, obtiene su patrimonio neto. Llevar una entrada separada para cada uno facilita actualizar el cálculo.
El coche entra en el registro por lo que podría obtener hoy si lo vendiera. Busque vehículos comparables, con un kilometraje y un estado parecidos, y guarde la fecha y la fuente junto con el importe. Use la misma fuente en cada revisión para ver cómo cambia su estimación con el tiempo.
Cuando el coche pierde valor con los años, esa pérdida se llama depreciación. Supongamos que más adelante el coche de nuestro ejemplo baja a 16.000 € mientras usted reduce el préstamo a 9.000 €. Su aportación al patrimonio neto pasa a ser de 7.000 €. Hay que actualizar las dos entradas, porque el saldo del préstamo y el valor de venta cambian por separado.
El préstamo también puede superar el valor del coche, de modo que el conjunto tiene un valor neto negativo: usted debe más de lo que vale el vehículo. Mantenga en su registro el saldo completo del préstamo aunque sea mayor que el valor del coche.
En Sumio puede introducir el coche como activo y el préstamo como pasivo. Actualice el valor con su estimación de venta y consulte el saldo pendiente en su banco o financiera cuando revise sus deudas.
Con una vivienda, el método es el mismo: registre el valor estimado completo del inmueble y el capital pendiente de la hipoteca. Si ya ha introducido los dos, añadir como otro activo la parte de la vivienda que ya ha pagado contaría el mismo valor dos veces. Guarde con el registro la fuente de la estimación de la vivienda para volver a consultarla en su próxima revisión.
Los importes de este artículo son inventados. No se incluyen costes de venta ni impuestos.